Si desde el terremoto te sientes diferente, queremos empezar por decirte algo: no estás exagerando.
En La Farmacia Biológica hemos escuchado a personas contarnos que, después del terremoto, les cuesta dormir, sienten que todavía está temblando aunque todo esté quieto, tienen mareos, palpitaciones, dolor de cabeza o viven con la sensación de que algo puede volver a pasar.
Y entendemos por qué puede asustar.
Porque cuando nuestro cuerpo empieza a hacer cosas que no hacía antes, es muy fácil pensar que algo anda mal.
Por eso queremos hablarte de lo que puede estar ocurriendo, con palabras sencillas y sin minimizar lo que sientes. Después de vivir una experiencia que nuestro cerebro percibe como una amenaza, nuestro organismo puede quedarse un tiempo en estado de alerta.
Durante el terremoto, esa respuesta fue necesaria. Tu cuerpo necesitaba reaccionar rápido, protegerte y mantenerte atento.
El problema es que, aunque el peligro ya haya pasado, el cuerpo no siempre recibe ese mensaje inmediatamente.
Es como si una parte de nosotros siguiera preguntando: “¿Ya estamos seguros?”
Y esa pregunta puede sentirse de muchas maneras.
“Siento que todavía está temblando”
Quizás estás sentado, acostado o caminando y de repente sientes que el piso se mueve. Miras las ventanas, una lámpara o algún objeto que pueda darte una referencia, pero todo está quieto.
Esta sensación puede aparecer porque después de un terremoto prestamos mucha más atención a todo lo relacionado con el movimiento y el equilibrio. El cerebro acaba de vivir una experiencia en la que el suelo, algo que normalmente consideramos completamente estable, dejó de serlo.
La sensación que estás experimentando es real, aunque eso no necesariamente significa que el suelo se esté moviendo.
Cuando suceda, intenta detenerte, apoyar bien los pies en el suelo y mirar conscientemente a tu alrededor. Respira despacio y date unos segundos para comprobar qué está ocurriendo realmente.
Y aquí queremos hacer una aclaración importante: si la sensación de movimiento o inestabilidad es frecuente, intensa o persiste, no debemos asumir automáticamente que se trata de estrés. El vértigo y los mareos pueden tener diferentes causas y merece la pena consultarlo con un profesional de salud.
Para acompañar una rutina general de relajación, en nuestra tienda contamos con opciones como Calmessens®, un suplemento que combina colina, vitaminas del grupo B y manganeso y que está formulado como apoyo nutricional para el manejo del estrés y el descanso nocturno. Puede ser una alternativa para complementar tus hábitos de bienestar, pero no está destinado a tratar el vértigo.
Mareo, inestabilidad o esa sensación de estar “flotando”
Hay personas que lo describen como si acabaran de bajarse de un barco. Otras sienten que caminan sobre una superficie que no termina de sentirse estable.
El estrés puede modificar nuestra respiración, aumentar la tensión muscular y hacer que estemos mucho más pendientes de nuestras sensaciones corporales. Cuando estamos atentos a cada pequeño cambio, una sensación de inestabilidad puede sentirse todavía más intensa y preocupante.
Pero queremos insistir en algo porque tu salud es lo primero: un mareo no debe atribuirse automáticamente al sistema nervioso. Si es nuevo, intenso, recurrente o viene acompañado de otros síntomas, consulta con un profesional.
Mientras tanto, cuando aparezca, siéntate o recuéstate si lo necesitas, evita levantarte bruscamente y respira tranquilamente.
Si además estás atravesando días de mucha tensión, puedes complementar tu rutina con nutrientes que participan en el funcionamiento normal del sistema nervioso. Una opción de nuestro catálogo es Magnesium Chelated con Vitaminas + Yodo 220 mg, que contiene magnesio y está formulado como suplemento nutricional; el magnesio, entre otras funciones, participa en procesos normales del organismo relacionados con la función muscular y nerviosa.
No lo presentamos como un tratamiento para el mareo, sino como un apoyo nutricional dentro de un cuidado más amplio.
“Siento que el corazón me late muy fuerte”
Una de las sensaciones que más puede asustarnos es sentir el corazón acelerado.
Puedes estar sentado tranquilamente y, de repente, notar los latidos en el pecho. Entonces aparece el pensamiento: “¿Por qué me está pasando esto?”. Y ese miedo puede hacer que prestes todavía más atención a cada latido.
Cuando estamos en alerta, nuestro organismo puede aumentar la frecuencia cardíaca como parte de su respuesta natural de preparación ante una amenaza.
Es una respuesta que nos ayuda a reaccionar cuando realmente necesitamos hacerlo, pero después de una experiencia como un terremoto puede resultar muy angustiante sentir que aparece incluso cuando estamos en casa y aparentemente todo está tranquilo.
Cuando ocurra, intenta sentarte, apoyar los pies en el suelo y hacer que tu respiración sea lenta y cómoda. En lugar de pelear contra la sensación, intenta observarla y recordar que tu cuerpo está reaccionando a algo que acaba de vivir.
Para acompañar momentos de estrés dentro de una rutina de bienestar, encontramos Calmessens®, que aporta vitaminas del grupo B, colina y manganeso y está formulado como apoyo nutricional para el manejo del estrés y el descanso.
“Tengo miedo de que vuelva a temblar”
Quizás durante el día consigues distraerte, pero llega la noche y todo cambia.
La casa está en silencio y aparece ese pensamiento que no puedes sacar de la cabeza: “¿Y si vuelve a pasar mientras estoy durmiendo?”
Entonces revisas el teléfono, miras alrededor, escuchas cualquier ruido y sientes que necesitas estar preparado.
Tiene sentido. Después de una experiencia inesperada, nuestro cerebro puede aumentar su vigilancia porque está intentando anticiparse a otra situación de peligro.
El problema es que vivir preparado para algo que quizá ni siquiera ocurra puede resultar agotador.
Una ducha caliente, una respiración lenta, una luz tenue o escuchar algo tranquilo también pueden convertirse en parte de ese ritual.
Si necesitas un apoyo adicional para el descanso, en nuestra tienda tenemos Melatonina 3 mg Nutrivita, un suplemento formulado para apoyar el ciclo natural del sueño y el descanso nocturno.
Otra alternativa disponible es Somna, un suplemento que contiene inositol, L-taurina, L-triptófano, vitamina B6, magnesio y otros componentes y que puede incorporarse a una rutina orientada al descanso.
La idea no es “apagar” el miedo con un producto. Es ayudar a construir poco a poco una rutina que le diga a tu cuerpo que puede volver a descansar.
“Estoy durmiendo, pero cualquier ruido me despierta”
A veces el problema no es solamente conciliar el sueño.
Te duermes, pero un ruido te despierta inmediatamente. Una puerta que se mueve, un carro que pasa, un objeto que cae… y en cuestión de segundos estás completamente despierto y alerta.
Después de una experiencia como un terremoto, es comprensible que nuestro cerebro se vuelva mucho más sensible a las señales que podrían indicar peligro.
Dormir implica bajar la guardia, y si todavía sentimos que debemos estar preparados, puede costarnos hacerlo.
Intenta mantener una rutina de sueño lo más estable posible y, sobre todo, date permiso para no sentirte completamente recuperado todavía. No necesitas obligarte a “estar bien”.
Si quieres complementar esa rutina, Melatonina 3 mg Nutrivita puede ser una opción de apoyo para el ciclo natural del sueño. También está Somna, que contiene una combinación de inositol, L-taurina, L-triptófano, vitamina B6 y magnesio.
Dolor de cabeza, cuello cargado y tensión muscular
Después de varios días preocupados podemos empezar a notar algo que al principio ni siquiera relacionamos con lo ocurrido: tenemos los hombros tensos, apretamos la mandíbula, sentimos el cuello cargado o aparece dolor de cabeza.
Cuando permanecemos en alerta durante mucho tiempo, nuestros músculos pueden mantenerse tensos durante períodos prolongados. Y después de varias horas o días, esa tensión puede terminar manifestándose como molestias físicas.
Por eso también es importante cuidar el cuerpo: hacer pausas, relajar conscientemente los hombros, estirar suavemente el cuello, hidratarnos y procurar mantener nuestras comidas y horarios habituales.
Para el bienestar muscular, nuestro catálogo cuenta con Magnesium Chelated con Vitaminas + Yodo 220 mg, cuyo aporte de magnesio participa en la función muscular y nerviosa normal.
Y si lo que tienes son molestias musculares o articulares asociadas a golpes, esguinces o procesos inflamatorios leves, contamos también con Traumeel S tabletas, un medicamento homeopático utilizado para ayudar en el alivio de este tipo de molestias.
En este último caso, es importante seguir las indicaciones del producto y consultar a un profesional de salud cuando corresponda.
“Siento que algo malo va a pasar”
Quizás este sea uno de los síntomas más difíciles de explicar.
No está ocurriendo nada.
Todo está tranquilo.
Pero por dentro tienes esa sensación de que algo está a punto de suceder.
Después de una experiencia que nos hizo sentir vulnerables, nuestro cerebro puede permanecer mucho más atento a posibles señales de peligro. Un ruido, un pequeño movimiento o incluso una sensación corporal pueden hacer que esa alarma vuelva a encenderse.
Cuando aparezca, intenta volver al presente.
Mira a tu alrededor y reconoce dónde estás. Siente tus pies apoyados en el suelo. Respira lentamente y pregúntate: “¿Qué está pasando ahora mismo, no qué podría pasar?”
Si estás atravesando días de mucho estrés, B-complex Stress Formula, un suplemento con vitaminas del complejo B y vitamina C que puede complementar la alimentación en momentos en los que necesitamos prestar especial atención a nuestro aporte nutricional.
Pero queremos que quede muy claro: estos productos no sustituyen el acompañamiento psicológico ni el tratamiento médico cuando son necesarios.
¿Qué podemos hacer para ayudar a nuestro cuerpo a volver a la calma?
No existe un botón que podamos presionar para que desaparezca el miedo.
Después de una experiencia como esta, recuperar la sensación de seguridad puede ser un proceso.
Pero hay pequeñas cosas que sí podemos hacer cada día: intentar mantener horarios regulares, comer e hidratarnos bien, descansar, movernos un poco, respirar lentamente, reducir durante algunos momentos la exposición constante a las noticias y, sobre todo, hablar con alguien de confianza.
También podemos apoyarnos en productos que complementen nuestra alimentación y nuestras rutinas de bienestar.
En La Farmacia Biológica tenemos alternativas como Calmessens®, B-complex Stress Formula, Magnesium Chelated, Somna y Melatonina 3 mg Nutrivita, cada una con características y usos diferentes.
No se trata de tomar todo ni de encontrar una pastilla que haga desaparecer lo que sentimos.
Se trata de entender qué necesita nuestro cuerpo y, cuando corresponda, darle un pequeño apoyo mientras recuperamos poco a poco nuestro equilibrio.
Y queremos terminar diciéndote algo ❤️
Sabemos que estos días no han sido fáciles.
Quizás tienes miedo. Quizás estás cansado. Quizás estás intentando mantenerte fuerte por tus hijos, tus padres, tu pareja o las personas que tienes cerca.
Quizás incluso te preguntas por qué todavía te sientes así si “ya pasó”.
Pero queremos recordarte algo:
No tienes que recuperarte de un momento para otro.
La tierra puede dejar de moverse en unos segundos, pero nuestro cuerpo puede necesitar un poco más de tiempo para volver a sentirse seguro.
Date permiso para ir despacio. Habla con las personas que quieres. Acompaña a quien tengas cerca. Y si sientes que esto está siendo demasiado para ti, pedir ayuda también es una forma de cuidarte.
No tienes que atravesarlo solo.
Desde La Farmacia Biológica queremos acompañarte no solamente con nuestros productos, sino también con información que pueda ayudarte a entender lo que estás viviendo.
Hoy queremos estar cerca de nuestra comunidad y recordar algo que necesitamos más que nunca:estamos juntos.
Y aunque ahora pueda parecer difícil, poco a poco, paso a paso, volveremos a sentir calma.
Fuerza para Colombia. 🇨🇴❤️
